Exposición 'Entre Oíza y Oteiza'
Desde joven siempre sentí una profunda admiración por dos grandes maestros: el arquitecto Oiza y el escultor Oteiza. Lo que no supe hasta muchos años después fue la estrecha relación de amistad y colaboración profesional que existía entre ellos. Fue entonces cuando comprendí que ambos compartían un lenguaje común que trascendía sus respectivas disciplinas.
Ya desde mis inicios me llamaban la atención las figuras que Oiza dibujaba en sus proyectos: tenían un carácter claramente antropomórfico, algo que también encontraba en las esculturas de Jorge Oteiza en Nuestra Señora de Aránzazu. Con el tiempo, y tras haber incorporado y reinterpretado estos personajes en mis propios proyectos, fui asimilando un nuevo lenguaje que acabé haciendo mío, impregnado de la huella y la sabiduría de ambos maestros.


Más adelante, durante la pandemia, la lectura sobre la filosofía Ubuntu supuso un punto de inflexión. De ahí surgió un nuevo conjunto de figuras, articuladas en torno a un líder espiritual que sintetiza todo este aprendizaje. A partir de ese momento, y gracias a esa influencia compartida, decidí desarrollar un lenguaje antropomórfico propio, capaz de transmitir reflexión desde la esencia de mi trabajo, bajo la premisa de que "menos es más".
Y entonces comprendí que este nuevo lenguaje no era una ruptura, sino una continuidad silenciosa. Ya habitaba en mí, latiendo en el trabajo que llevaba años desarrollando como escultor.



La línea, la pureza, la forma contenida, la sutileza… todo encontraba su eco en estas nuevas presencias. No había fricción, no había ruido: encajaban como si siempre hubieran pertenecido al mismo universo. Se agrupaban con naturalidad, como constelaciones discretas, unidas por un orden invisible que las sostenía. Nada sobraba, nada desentonaba. Era una armonía casi inevitable.
Y en ese encuentro reconocí la búsqueda que siempre había estado detrás de mi obra: la esencia de la presencia. No la figura como representación, sino como rastro, como huella mínima de lo humano.
Estos nuevos personajes no aparecieron para cambiar el camino, sino para revelarlo.
Odnoder


